
1) El cuadro: equivale al chasis, ya que sobre él van montados los demás componentes. De acuerdo con su talla (desde la 14 hasta la 21), el ciclista se encontrará a gusto sobre la bicicleta y evitará tener lesiones por adoptar una posición incorrecta o forzada
2) El manillar o volante: normalmente se usa uno del mismo ancho que los hombros, aunque a algunos deportistas les gusta más ancho o más estrecho. Lo más recomendable es que esté fabricado en aluminio, y sea anatómico; esto quiere decir que la curva que hace el manillar debe tener una forma especial para adaptarse a la palma de la mano.
3) La potencia: pieza que une el volante con el cuadro de la bicicleta.
4) El grupo: lo integran los componentes que forman las manillas de cambios, los pedales, las bielas, los bujes y los piñones. En la medida de lo posible, deben ser de la misma marca y modelo.
4) Los frenos: En algunas bicicletas están integrados al grupo; en otras, están separados del mismo.
5) Las ruedas: sobre ellas descansa todo el peso de la bicicleta y del ciclista.
6) El sillín o asiento: su forma está pensada para adaptarse al cuerpo, y es por ello que se pueden pasar horas sobre la bicicleta. Hay unos cuyo diseño evita presiones en la zona de la próstata.